El final de Sexo en Nueva York dejó un vacío en los corazones de todos los que nos habíamos hecho adictos a estas historias de amor, desamor, sexo, amistad, aventuras, zapatos, spas, café lattes, fiestas, brunches y terrazas de Nueva York. Iconos de una nueva manera de ser cosmopolitas las chicas mostraban sus contradiccones - las nuestras - a través de un humor agridulce muy bien calibrado.
Como toda producción de HBO todos los detalles estaban extremadamente cuidados, destacando por encima de todo las interpretaciones y los magníficos guiones que originariamente habían salido de la pluma de Darren Star, creador de las míticas aunque devaluadas Sensación de Vivir o Melrose Place. Y ahora, en 2007, tres años después de quedarnos huérfanos de girlie show, dos nuevas series se van a disputar el trono abandonado por Carrie, Samantha, Miranda y Charlotte.
Una de ellas parte de una idea original de Darren Star y desde su propio título nos sugiere que la cosa va de rollo fashion un poco exclusivo: The Cashmere Mafia. Localizada en Nueva York, seguirá las vidas de cuatro altas ejecutivas que tratan de compaginar sus exigentes agendas con sugerentes romances de altura ofreciendo por lo tanto altas dosis de "amor y lujo". No suena demasiado original, pero el reparto irá encabezado por la fantástica Lucy Liu, así que habrá que darle una oportunidad.
Por otra parte, Brooke Shields se ha aliado con la que fue escritora de "Sex and the city", Candace Bushnell, para preparar su propia serie de chicas neoyorkinas: Lipstick Jungle. Esta vez las chicas son tres mujeres situadas en la lista de las hembras más poderosas de la ciudad: Wendy Healy - una ejecutiva de la industria cinematográfica con dificultades en su matrimonio, Nico O’Neilly - la glamurosa directora de una revista de moda, política y corazón, y Victory Ford - una diseñadora de moda soltera.
Sorprende la íntima relación que ambas series mantienen con Sexo en Nueva York, justo cuando la película basada en la serie original, que contará con su elenco original al completo, está rodándose ahora mismo. ¿Apostamos por Lucy, por Brooke o más bien por la Sarah Jessica y compañía en la pantalla grande?
Dos noticias musicales relacionadas con ahijados musicales de Depeche Mode.
Por un lado, la salida al mercado del segundo disco de los californiamos She wants revenge. El nombre del disco, This is forever, y la fecha de edición, el 9 de octubre. Lo cierto es que los dos singles presentados hasta el día de hoy, True romance y Written in blood, no sugieren ningún cambio estilístico con respecto a su primer disco. Confirman una vez más, una inspiración más que evidente en grupos como los mencionados Depeche Mode, Joy Division y, en general, en el technopop de los 80.
Otros teloneros de Depeche Mode, al igual que She wants revenge, vuelven a estar actualidad. El dúo femenino Client, que surgió en el 2003 como apuesta del sello discográfico de Andy Fletcher, han vuelto con nuevo disco bajo el brazo y como una nueva incorporación al grupo: Client E. Esta nueva componente, Emily Mann, no es una completa desconocida, sino que se dio a conocer al gran público participando en el reality británico Make Me a Supermodel.
El disco se llama Heartland, y como adelanto del mismo podéis ver el video del single Xerox machine. Se advierte una evolución musical, hacia un sonido más acústico, donde las guitarras tienen mayor peso. No obstante, su imagen no parece haber evolucionado mucho, y mantienen su adoración hacia los uniformes de azafata, el cuero y el tacón de aguja.
Quienes ayer escuchaban Disco Grande, ya sabrán que queda muy poco para que el dúo formado por Dee Plume y Sue Denim, las Robots in disguise, saquen nuevo disco. El programa de ayer se abría con la presentación del primer single, que da título al nuevo album: "The Sex Has Made Me Stupid". El disco saldrá al mercado el próximo 15 de octubre. No he encontrado más información que la que aparece en el Myspace de estas riot grrrls.
Y también reproduciendo la información que nos daba Julio Ruiz, una de las componentes de Robots in disguise estuvo el sábado pasado pinchando en un local de Argüelles especializado en Britpop, llamado Supersonic, y al que volverá con una frecuencia de 3 meses. Habrá que estar atentos para no perdernos la próxima ocasión.
Y un dato curioso, que acabo de leer en Lastfm.com: al parecer, los nombres de las componentes de RID no son reales, sino derivaciones de las palabras “nom de plume” (Dee Plume) y “pseudonym” (Sue Denim), que significan seudónimo en francés y en inglés, respectivamente. Puñeteras que son ellas.
Dejo dos enlaces para los que quieran ampliar información: el video de mi canción favorita de su anterior album (esa que suena en el Puti de vez en cuando...), y el post que escribimos en su día, sobre Get RID!.
Trallazos punkarras de Digitalism y Prototypes. Fieles al origen paneuropeo del electro, Digitalism es un dúo compuesto por los germanos Jens Moelle and İsmail Tüfekçi. Reconocen influencias de Daft Punk y Cassius, pero las llevan un paso más allá. Pogo convence con el apoyo de un clip memorable.
Los Prototypes son franceses y se incluyen dentro del indi-rock retocado. Varias canciones suyas suenan en los garitos más alternativos, y nos hacen perder el control. Desde Francia, Stéphane Bodin, Isabelle Le Doussal (la vocaliste), y Francois Marche nos machacan el cerebro.
Esta canción es mi favorita (empatada con Danse sur la merde) y fue elegida para un anuncio de BMW en Europa. Su último single, Who can sing, se oye de fondo en el anuncio del I-Pod Shuffle.
Como espectador ocasional de ese programa que ensalza la tortura psicológica y el insulto llamado Sufremodelo 2007 (y del que ocasionalmente disfruto) no he podido sino sorprenderme ante la expulsión de Raquel. Es cierto que no posee una belleza convencional, que puede ser un poco patosa o que debería pulir ciertos detalles, pero me ha parecido la presencia más fresca y electrizante de todo el concurso, muy por encima de las arpías de casi todas sus compañeras. ¿Y quién ha dicho que una modelo tiene que ser guapa? Una modelo tiene que tener imagen, transmitir, convencer, traspasar, y no necesariamente ser una fotocopia de una fotocopia de mil fotocopias previas.
Como ejemplo de bellezas raras en épocas anteriores podemos citar, sin ir más lejos, a Sissy Spacek en los 70, con esa mirada gatuna, pose indolente y pálida sensualidad blanquecina, capaz de derrochar encanto en cortos como éste:
En los 80, y sin contar con el atractivo poco convencional de Madonna, podríamos incluir a la lolita por excelencia de la década, una sinuosa, tímida y rarita Vanessa Paradis en uno de sus momentos más desconocidos, entonando "Manolo, Manolete" en honor al torero español. Insólita.
En los 90, la década del grunge, las ojeras y el desaliñe general, de la mano de Calvin Klein aterriza Kate Moss, algo bizca, patizamba y escuálida para barrer a taconazos a modelos esculturales y sabrosas varias. Kate lo acapara todo y redefine la belleza.
Visto lo visto, cualquiera podría representar la belleza de esta década o de este año, sin tener 90-60-90, ser rubia, delgada, de pómulos afilados, ojos almendra y pechos de neón.
P.S: Por cierto, ¿al ver el programa no os parece asistir al casting de Juani-Hollywood, o lo que es lo mismo, la segunda parte de "Yo soy la Juani" de Bigas Luna?
Hay películas que están más allá de los adjetivos porque simplemente nos dejan mudos, con el cerebro seco y el corazón encogido. Requiem for a dream es una de ellas.
Darren Aranofsky retrata a la perfección el descenso a los infiernos de cuatro personajes hastiados de su mundo suburbano. Sarah (Ellen Burstyn), ama de casa enferma de soledad y atacada de recuerdos, se deja arrastrar por su adicción a la televisión y comienza a perderse poco a poco en un mundo de ensoñaciones de estrellato mientras ingiere cantidades industriales de anfetaminas para adelgazar y pierde el rumbo encerrada en su casa.
Su hijo Harry (Jared Leto), traficante aficionado, decide pasarse al otro lado y dejarse llevar por las sustancias que vende al tiempo que envicia a su novia para evadirse de su propia vacuidad. Insistente en su decisión, termina por llevar su adicción demasiado lejos. Su novia, Marion (Jennifer Connelly) vende su inocencia por continuar con su adicción.
Una espiral de imágenes muy trabajadas va alternando una historia con otra hasta que poco a poco nos adentramos en una especie de teatro del guiñol mezclado con realismo sucio que desencadena una crisis irreversible. La banda sonora, magistral, de Clint Mansell y The Kronos Quartet, apostilla cada guiño, resalta cada imagen, añade narratividad y agrega mil matices. El montaje es auténticamente magistral, así como el tratamiento de la imagen y la dirección artística.
Cuando asistes al espectáculo que supone la autodestrucción de estos personajes sólo puedes alabar que una buena historia pueda seguir contándose sin recurrir a lugares comunes, que consiga arrastrarte de tal modo que te abrume. T-R-E-M-E-N-D-A.
Beth Ditto, cantante de The Gossip, domina la escena, fascina a los medios desbancando a Kate Moss, devuelve el dance-punk a la actualidad, vomita poderío, saca pecho, posa desnuda y oronda, reivindica su lesbianismo, va de gira con Le Tigre, Rufus Wainright o Cyndi Lauper y baila como una posesa mientras revoluciona a las masas.
The Gossip, grupo formado en Arkansas desde el movimiento rrriot girl, ha ido evolucionando a través de tres álbumes (That's not what I heard, Movement y Standing in the way of control) hacia un sonido más bailable, cercano quizá a Frank Ferdinand pero con más mala leche. Con una líder así cualquier cosa puede pasar de ahora en adelante.
Hace pocos días escuché algo en las noticias que me dejó patty-diphuso. Una perrilla (ojo, va sin segundas) norteamericana llamada Trouble había heredado 12 millones de su dueña, una señora al parecer bastante insoportable que respondía al nombre de Leona Helmsley y no respondía al apodo de "Queen of Mean" que podríamos traducir por algo así como la reina de la maldad o "Cruella de Vil" que es como más gráfico. Leona decidió dar el último rugido con estilo y desheredó a dos de sus nietos en favor de Trouble- aunque no a otros dos, ni a otros miembros de la familia - y esto ha causado mucho "trouble". Seguro que Leona escogió ya el nombre de la perrilla con calculada ironía postmortem.
Este gesto algo excéntrico podrá quizá sorprender e incluso escandalizar a algunos, pero después de todo Leona debía sentirse algo sola y poco escuchada para dejar semejante legado a un animalillo que probablemente le fuera muy fiel en sus afectos, por no decir incondicional, la acompañase en todo momento y no le pusiera apodos chungos. Y todo esto entronca con un libro del que quiero hablar hace mucho tiempo, un libro vintage (pero vigente) muy curioso que la noticia me ha hecho releer para mi regocijo.
La autora, Jacqueline Susann, es mi favorita de todos los tiempos, y éste fue su primer libro publicado, allá por los primeros 60. Jacqueline había tenido un sueño desde niña, ser una estrella, y lo intentó todo -actriz, presentadora, modelo- sin éxito. Decidida a ir a por todas a pesar de su fracaso, se casó con un afamado productor de la época -Irving Mansfield- que vio en ella un potencial indefinido pero infinito. La pareja jamás se separaría, pero las adversidades continuarían. Su hijo, Guy, era autista profundo y con necesidad de internamiento, lo cual destrozó a Jacqueline, y al poco tiempo a ella le descubrieron un cáncer en el pecho que hubo que extirpar.
Cuando todo estaba en su contra y los médicos le daban poco tiempo de vida, todavía anónima, enferma y un poco amargada, hizo un pacto con dios, diciéndole que ya que le quedaba poco tiempo de vida y que por el momento se había portado fatal con ella, le debía dos cosas: una, concederle unos años más, y otra, hacerla famosa. Y se lo pidió en una colina del Central Park, en un gesto muy Susann.
Para conseguirlo Irving le sugirió que escribiera, y de repente, Jackie lo vio claro, se compró una Olivetti Rosa Fucsia y empezó a escribir recurriendo a su vida cotidiana de un modo moderadamente escapista, marcadamente frívolo, y rematadamente pop en una novelita que se convirtió en la favorita de muchas estrellas de Hollywood y también de gente más de a pie, vease yo. Jackie relató con eficiente desparpajo cómo se había convertido en una amante de los perros a través de la adquisición de una perrita de aguas a la que bautizó Josephine, aunando el costumbrismo y el pop con una Nueva York en plena transformación de fondo.
Pendiente siempre del detalle, nos cuenta cómo fue la elección de la perra (o más bien de cómo la perra la había elegido a ella), sus idas y venidas al veterinario, cómo logró superar la oposición inicial del marido con un premeditado ataque de histeria, los gustos sibaritas y hollywoodienses de la perra (que llevaba prendida de una correa rosa de cuero y nunca se acostaba antes de las 4 de la mañana), sus enfermedades y los remedios imposibles que le mandaban aplicar, el empeño de la perra por hacer sus "cositas" encima del New York Times incluso en el exterior, las antidietas de la perra, etc... Contado así parece un tostonazo, pero poneos a leer el libro y ya me contaréis. Se nota el pijerío a la legua, ese pijerío revenío, detallista e inteligente que resulta inimitable y arrollador.
Sé que puede resultar extraño que recomiende un libro aparentemente tan anacrónico, pero es que el talento no entiende de décadas. Hay una reedición muy reciente y ya agotada en Penguin, por lo tanto en inglés, y podéis encontrar versiones en español en ediciones sesenteras y setenteras de Grijalbo, pero siempre en librerías de segunda mano o por internet. Yo optaría por la edición de 2004 inglesa de la que adjunto portada al inicio. Jackie es intraducible en algunos giros, como todo autor destacado que se precie pero más.
Grupo de reciente formación aunque gran peso específico, Murmura reverbera desde Vigo prometiendo un horizonte pausado de cadencias techno introspectivas. De espíritu multilingue y vocación submarina, su música se confunde con las olas para llegarnos intensa, fresca, nueva.
Después de su acceso a las semifinales del proyecto Demo en el festival de Benicassim no podemos sino ansiar la publicación de nuevas melodías, o quién sabe si de su primer disco. Moviéndose en un terreno cercano a la Björk más naturista o a los Sigur Ros menos melancólicos, se gesta su propuesta sonora, aunque ellos se sienten más cercanos a Stereolab, Lali Puna, Pixies o My Funny Valentine. Para mí destaca sobre el conjunto general la voz de Emma C., suave y luminosa, volando entre las fuerzas de la naturaleza.
Recomiendo su myspace. Allí encontraréis sus tres canciones: heliocentric (maravillosa), sina y siebenland. Una pena que no sepa copiar vínculos de sonido porque merece la pena. No dejéis de visitarlo.
Acabo de descubrirlos y literalmente no puedo dormir de lo que me gustan. Grupo mexicano con un sonido electro-chochi y nombre mazinguerzetero total, María Daniela y su Sonido Lasser vienen a España este mes de Septiembre para arrasar. Canciones tan bailables que dan miedo (nunca mejor dicho); vocación eminentemente festiva, letras entre naïf, facilonas y petardillas en un difícil pero marcado equilibrio; versiones muy bien escogidas y una energía en el escenario de la María Daniela ésta (inevitable el nombre doble como buena sudamericana) que ya quisiera para sí la mismísima Paris Hilton.
Me gustan sobre todo "A Bailar", "Miedo" y "Mentiras", apoteósica recreación de una canción ochentera de la tocaya Daniela Romo. Siento que la calidad de este último corte no sea la idónea, pero el grupo no ha escogido "Mentiras" como single. Un error.
Me pido la exclusiva de pinchar este grupo en España hasta el 3 de septiembre. Tened ese detalle ya que os he pasado esta valiosa información. Es lo mínimo.
El verano, largo aunque no excesivamente cálido, me deja mucho tiempo para pensar entre un fin de semana y otro, de tal modo que puedo profundizar como se merece en la dialéctica existencial del ser. Una de esas reflexiones recurrentes es el paso del tiempo y cómo éste se manifiesta en el rostro después de años de playa radical, humo de tabaco y comidas algo desordenadas. Qué queréis que os diga, yo creo que es bastante obvio que se me está cayendo la cara, el espejo no miente.
De repente he sentido una incontenible urgencia por remediar este desaguisado, y he hecho una búsqueda en internet bastante exhaustiva por foros, artículos y demás basura cibernética. ¿Que qué busco? La fuente de la eterna juventud, of course, por favvvvooorrrrr... ¿Qué he encontrado? Cientos de páginas dedicadas a estos temas de la hidratación corporal, en inglés, francés y español mayoritariamente. He comprobado que comparto mi desesperación con la mitad de la humanidad, lo cual no es un consuelo, y he alucinado con la cantidad de personas que dedican parte de su preciado tiempo a escribir opiniones sobre 1000 y una cremas hidratantes para orientar a todos los demás. Gracias mil.
Todo esto es una cuestión de fe, hay que dar un salto al vacío y pensar que un botecito pequeño y bastante caro contiene el elixir de la eterna juventud, ignorando las publicaciones científicas sobre el tema que afirman que detener el paso del tiempo o incluso maquillarlo es tarea imposible. Bueno, yo como soy de letras, he decidido que prefiero creer en los cuentos.
Lo primero que recomiendan todos es beber mucha agua, dejar de fumar y no beber alcohol. En fin, una entelequia. Y luego aplicar cremas varias, que es donde yo puedo quizá inscribirme. Empecé a enfadarme cuando vi que hay productos distintos para hombre y para mujer, pero que los de mujer son infinitamente más específicos que los de hombre; luego me agobié con las diferentes opciones de asesoramiento: dermatólogo, dependientas, amistades, folletos...; para terminar superado por las definiciones de los distintos tipos de piel que uno puede tener. Un caos.
Después de mucho indagar he descubierto que tengo la piel mixta (horror, doble de productos) y muchas opciones. Paso a detallarlas:
1) Creme de la mer. Carísima, un poco de señoronas, con mito intergaláctico incluido porque fue descubierta por un misterioso científico de la NASA del que nada aparece en internet salvo esto, una crema de la que no todo el mundo habla bien, aunque algunos dicen maravillas... No sé, creo que el precio es excesivo.
2) La baba de caracol. Qué asco.
3) El aloe vera. Huele bastante mal.
4) El aceite de jopetas, quiero decir, de jojoba. Come on...
5) El aceite de rosa mosqueta. ¿Eso de mosqueta es una mosca pequeña?
6) Una crema llamada Neostrata Biónica, muy recomendable, pero yo no quiero convertirme en atómico ni nada de eso.
7) Crema de bayas salvajes. Esa seguro que contribuye a la deforestación, nada.
8) Marcas como Avène o Carreras, buenas, bonitas, baratas, pero ¿tienen glamour?
A fin de cuentas, que no sé que hacer. Espero que me aconsejéis un poco, en serio. Estoy en estado de precrisis, puedo acabar atracando una perfumería...
Con una carrera fulgurante en los 90 que nos hechizó con propuestas tan estimulantes como La Ardilla Roja (1993) o Los Amantes del Círculo Polar (1998), Julio Médem entró en un extraño parón tras su excelente Lucía y el Sexo (2000). Siete años sin producir ficción parecen demasiados, aunque es cierto que los mundos entre reales y oníricos donde se suele mover necesitan de una elaboración previa muy precisa.
Presenta imágenes fascinantes, guiones con giros sorprendentes y personajes entre atormentados y mágicos, un cóctel único que apetece revivir. Quedan menos de dos semanas para el estreno de Caótica Ana, proyecto cuya preparación ha sido más trabajosa de lo previsto entre otras cosas por desacuerdos con la inicialmente prevista actriz principal - María Valverde - sustituida por Manuela Vellés. También sale Bebe y sobre todo CHARLOTTE RAMPLING!!!
La historia nos contará cuatro años en la vida de Ana (de los 18 a los 22) durante los cuales ella poco a poco descubre que su vida no es sino el reflejo de muchas otras que acechan entre sus recuerdos. Parece inquietante...
He de admitir que me encanta el verano. No hay cosa que más me preste que tostarme al sol y darme un chapuzón, y luego salir de terrazas, pedir mojitos y alargar la noche. De hecho más de una vez he caído en la cuenta de que sigo la máxima de Rebeca, esa gran filósofa, en su cancioncilla "Duro de pelar"; en concreto la que dice:
"Y suelto mi pelo
y pinto mi cara
me pierdo en la noche
me quemo en la playa"
Bien, pues ahora que ya sabéis que me gusta bastante el petardeo veraniego os voy a desvelar que tampoco me disgusta combinarlo con detalles pijos desaforados que aporten cierta categoría y lo hagan más petardo si cabe. Uno de ellos es el uso de unos pulverizadores de agua que hasta ahora consideraba absurdos, forzados e inútiles; eso era antes de que una de mis mejores amigas se agenciara uno de motu propio en París y lo trajera a la playa hace dos semanas.
Al principio pensé que se estaba afrancesando demasiado -el pulverizador se llamaba "Eau Pure Brume Atomiseur", los franceses ellos antes muertos que sencillos - con esos efluvios de agua pulverizada, pero luego empezó a resultarme sexy y cada vez menos ridículo. Pasaron dos días y al final se lo pedí, y tragando verguenza ajena y propia, me lo apliqué en medio del abarrotado arenal.
Nunca en mi vida había notado una sensación igual de frescor, era un gran invento. Ahora entiendo a esas pijas que lo llevan en el bolso a todas partes y se lo ponen en la cara cada cinco minutos retirando previamente las gafas de sol Gucci, Prada o alguna marca de ese rango. Como diría Sara Montiel, Maaaaaarvellous.
El otro detalle del que os quería hacer partícipes es gastronómico. He descubierto (gracias a mi hermano) unos minisorbetes de fresa y limón que vienen en cajas de ocho y venden en el Carrefour que son auténticamente d-e-l-i-c-i-o-s-o-s. Por cierto, el pulverizador lo venden en el Carrefour, pero sólo en Francia. Como veis todo es cheap and chic.
Nos han dejado las Mujeres Desesperadas anoche, después de una tercera temporada verdaderamente eléctrica y serpenteante. De nuevo hemos disfrutado de un humor retorcido, un guión pasado de vueltas -para bien- y actrices en estado de gracia, y todo ello a pesar de la larga ausencia de Brie (Marcia Cross) durante siete episodios.
No sé por qué, pero me he vuelto a enganchar a esta serie que tras una insufrible segunda temporada ha recobrado la frescura totalmente. El episodio final, con bodas, secretos, y demás artilugios, no resultó apabullante pero sí acongojante. Quedan incógnitas por despejar para la próxima temporada, especialmente la evolución de Lynette (la que menos me gusta pero a la que más premian) y la situación de Eddie, esa quinta mujer desesperada y en estos momentos superada.
De esta temporada me quedo sobre todo con el romántico y escacharrante ir y venir de Susan y Mike y con la lenguaraz actitud de una cada vez más descarada y resuelta Gabrielle Solís. Afortunadamente, y a pesar del relativo descenso de popularidad de la serie en los USA, tenemos garantizada una temporada más con opción a otras tres más... Mmmmmhhhh...
Este sábado, 4 de agosto, se celebrará una manifestación antitaurina a las 18:00 horas, en la entrada del Coliseum de A Coruña. El deseo de la organizadora es que sea una manifestación pacífica pero también multitudinaria. Desde aquí, espero aportar mi granito de arena para que sea un éxito y de este modo erradicar las corridas de toros de esta ciudad de nula tradición taurina.
Gran frase de esta gran (y olvidada) película de 1994 que incomprensiblemente nunca se ha editado en DVD, Todo es Mentira. Esta frase luego tuvo su repercusión. Penélope Power!!!
De mi cantante preferida, cuando estaba en plenitud de facultades (1986/7), versioneandose a sí misma, con éxito masivo, adorada en Japón (el Budokan) y con el look que más la ha favorecido nunca. No es su canción más conocida, pero tiene feeling.
Shortbus (de John Cameron Mitchell, director de la aclamada Hedwig and the Angry Inch) retrata la vida actual desde una óptica muy realista pero no por ello gris. Situada en la ciudad de Nueva York, presenta a una serie de personajes en cierto modo a la deriva que tratan de entender por qué viven el sexo de una determinada manera.
Entre ellos encontramos a una sexóloga que no sabe cómo resolver su propio problema de falta de deseo, a una parejita gay en plena crisis, y a un ama sado muy poco vocacional que no encuentra su lugar. Unas historias están ligadas con otras y van creando un microcosmos muy particular, apareciendo siempre vinculadas a un local llamado Shortbus, donde los personajes tratan de dar un paso más para resolver sus problemas.
Al principio la película resulta algo descarnada por las muy atrevidas escenas de sexo que incluye, pero en cuanto superamos ese choque inicial, lo cierto es que ayudan a entender a los personajes. En realidad, no es sino un ejercicio de naturalidad, originalidad y valentía plantear la película de este modo, porque refleja las inquietudes, dudas o problemas que cualquiera puede tener en esa esfera, y que siempre se tratan a través de elipsis o fundidos en negro en otras películas menos gráficas.
Recurriendo a un término algo trasnochado, diría que todo este planteamiento me parece una actitud muy “moderna” y sobre todo (como ya dije) realista pues no en vano el 65 por ciento de los contenidos de la red giran en torno al sexo… En resumen, la peli tiene momentos románticos, otros desasosegantes, algunos poéticos y también otros descarnados de lo que no hay duda es de que nunca había visto algo así y de que dudo que lo vea en el futuro. Y quizá sea algo pretenciosa, sí, pero bienvenida sea la trascendencia si es como ésta.
No sólo de David Delfín vive el nuevo diseño en España. Tiago Valente, poseedor de una marca propia con la que desfila en el EGO de Cibeles, y ganador de premios como el de la Pasarela Mustang del FIB o el Brugal de jóvenes diseñadores merece que nos fijemos en sus propuestas.
Dueño de una creatividad innegable y de una imagen pulida en consonancia con sus propuestas, resulta ser además alguien interesante, con un toque exótico innegable y mucho que contar.
Aquí incluyo el vídeo de su última colección en el EGO de Cibeles, muy aplaudida, y su myspace : www.myspace.com/tiagovalente
Hacía tiempo que no veía una discusión en plató de tan alto calado como ésta entre la Patiño y Bárbara Rey en el horario estelar de DEC el viernes pasado. Lejanos ya los tiempos del Tómbola valenciano, donde jueves sí y jueves también los decibelios amenazaban con derrumbar los decorados, todos pensábamos que los aspavientos, gritos histéricos y demás contorsiones cotorriles habían pasado a mejor vida.
Afortunadamente no ha sido así, y nuestras mentes morbosillas de telebasura ocasional retozan orgásmicas al asistir a espectáculos como éste, repletos de ironía, mala leche, orgullo de gata herida, contoneos y esencia de barro bajo.
¿Quién da más miedo, la loba morena o la loba rubia?
Lo más divertido es que después el incidente se convierte en asunto de portada la semana siguiente en el mismo programa, generando más morbillo si cabe. De hecho yo me acabo de enterar de la movida y participo de la retroalimentación informando por aquí. ¿Me deportarán?
Una artista que me cae fatal, pero con un talento que supera su falta de empatía. Ha vuelto a formar equipo con Carlos Jean, superando (supongo) pasadas batallas de egos. Su nuevo tema circula por la red, pero yo he decidido seleccionar uno del disco de Najwa "Mayday", donde sin ayuda del gurú Jean helaba la sangre con este elegante tema.
Un tema maravilloso como banda sonora de este fresco verano del norte que propicia la introspección a ratos.
Fast food nation es un libro escrito por Eric Schlosser en 2001 que revela la realidad oculta tras los coloristas letreros de los "restaurantes" de comida rápida que invaden el mundo: ganadería intensiva, carne contaminada, trabajos mal remunerados, prácticas empresariales sospechosas, etc. El libro, bien documentado, generó polémica en el sector y encendió la mecha que luego continuaría, principalmente, el documental "Super Size Me" de Morgan Spurlok.
Ahora Richard Linklater, autor de Antes de Amanecer(1995) o la más reciente A Scanner Darkly (2006), se ha encargado de adaptar bastante libremente el libro de Schlosser otorgándole un esqueleto narrativo del que éste carecía en lugar de traspasarlo directamente como documental, con lo que quizá gane en cercanía y pierda en precisión.
Nos regala una película coral, donde la vida de los personajes gira de un modo u otro en torno a la comida basura, ya sea porque la venden, la promocionan, la preparan o la odian. La América que contemplamos no es el L.A. de Paris HIlton, sino una pequeña población de un destartalado suburbio en Colorado, lleno de "white trash" con más o menos aspiraciones e inmigrantes ilegales en precario.
Exceptuando algún momento algo infantil y mecánico en la articulación del discurso de fondo, Fast Food Nation sin embargo me ha parecido más que interesante como reflejo costumbrista que trasciende el mero reflejo de la industria de la hamburguesa. Al fin y al cabo, resulta curiosa esta autocrítica viniendo de un americano, cuando lo que realmente transmite no es el ocaso de un símbolo de la cultura de masas, sino de la propia cultura en sí, hundida en la monotonía y la falta de ética.
Postdata: Que conste que yo me pirro por una hamburguesa de estas de vez en cuando.
Uso este título porque me parece muy sugerente. Creo que proviene de una peliculita olvidable con Gabino Diego y Marisa Paredes de los años 90, una película que ni he visto ni pienso ver para no sentirme decepcionado después de haberme creado falsas expectativas con el título.
De todos modos, a mí me encantaría que el verano siempre girase en torno a eso: las terracitas al sol o a la sombra con sus Martinis, Marlboro lights, gafas de sol y demás parafernalia estival mezclada con la playa y el océano, la ausencia de horarios, los rollitos de verano (que no tiene nada que ver con los rollitos de primavera, vaya por delante, aunque quizá sí con la salsa agridulce con la que te quedas una vez caducan) y quizá la brisa nocturna o los fuegos artificiales. Ya se sabe, el verano sirve para desconectar, pero si sólo desarrollas esa faceta social-super-total corres el peligro de engancharte a ese ritmillo y convertirte en una petarda insoportable...
¿Qué pasa luego, cuando llega septiembre? ¿Recuperas la anterior vida interior o la has perdido para siempre???? ¿Vuelves a notar que necesitas reflexionar, preocuparte, mantener relaciones profundas y densas, estudiar, leer a Proust, asistir a las reuniones de la comunidad o ver películas mudas? ¿Qué es exactamente eso de la vida interior? ¿La que hay en los centros comerciales?
Es difícil situarse en ese binomio alterado y resulta complicado simultanear con naturalidad ambas cosas cuando tiendes al extremismo. Yo o bien soy supersocial a la par que megasuperficial o bien soy antisocial al tiempo que sesudo y reconcentrado, y ahora mismo, no sé a qué carta quedarme.
Me voy a una terraza a ver si me da el aire y pienso un poco de paso.
En directo desde Suecia, The Knife presenta una de sus canciones más logradas. Me gusta el juego de luces, la voz de Karin Dreijer más espectral que nunca, la base modificada con respecto a la versión de estudio... Electrónica sideral.
I love Madonna, her music and also her style, but someone has to tell her to eat some cookies and ice-cream and to stop doing pilates three hours a day.
Madonna, if you're reading this -highly unlikely- just give youself a break!
Después de una eternidad, Tiffany (la del I think we're alone now) publica un nuevo album: justme. Su primer single es este FeelslikeLove. La canción no me parece nada especial, ni la presentación, la chica no baila, no hace Pilates ni solo come agua.
No le hace falta, ella CANTA. Las teen-queens de hoy en día son pura basura comparadas con esto.
Película de pulsión moderna por tono y manera de filmar pero de irresistible espíritu romántico. Historia de una sensibilidad excéntrica y extrema, que mezcla obsesiones contemporáneas como el culto a la belleza o a la fama con arquetipos clásicos como príncipes azules o supuestas cenicientas.
Inteligente plasmación de situaciones cotidianas planteadas desde la locura de la soledad, la ambición desmedida, el éxito y sus peligros, el desequilibrio, el amor loco, la muerte y la mentira. Todo se va ordenando en forma de cuento ingenuo y malintencionado que convierte a la fantasía en motor y a la realidad en algo ficticio.
Perfectamente estructurada sobre diálogos brillantes que dejan entrever toda esta complejidad, con escenas sobrecogedoras llenas de matices y emotividad, Frágil nos cuenta una historia con una voz manipulada y unas maneras inéditas, donde la ambientación y recreación de atmósferas realza la elegancia de las imágenes.
En todo momento, sorteando la incoherencia, navegan personajes misteriosos e intensos, en continuo tránsito, actores y actrices en estado de gracia en fotogenia y talento, especialmente la pareja protagonista que despide fuego en cada frase.
Impresionante. Tanto es así que, con todo lo que me gusta el coloquio de su majestad Cayetana, hoy sobraba.
Si salá, rapatí, rapasilaralaló ripasí toca allí ayayay ayayó.
Arracaná sala patá arasa la patata, arracaná sísala toda la semana.
Sí salá, rapatí, rapasilaralaló ripasí toca allí ayayay ayayó.
Errequené sele peté erreque mequetrefe errequené sele peté vete al retrete.
SOPA, SOPA, la sopa que no engorda lleva apio y tomate y también mucha cebolla.
SOPA, SOPA, la sopa que no engorda lleva apio y tomate y también mucha cebolla.
Si salá, rapatí, rapasilaralaló ripasí toca allí ayayay ayayó.
Arracaná sala patá arasa la patata arracaná sisalá y la ensalada.
Si salá, rapatí, rapasilaralaló ripasí toca allí ayayay ayayó.
Errequené sele peté erreque sele peté vete al retrete.
SOPA, SOPA, la sopa que no engorda lleva apio y tomate y también mucha cebolla.
SOPA, SOPA, la sopa que no engordalleva apio y tomate y también mucha cebolla. SOPA, SOPA, tomate, cebolla, apio.
Arriba las grasas, abajo las las galletas y los petazetas y mis tetas.
Me flipa esta canción de los Superputa, LA SOPA. El absurdo, el descaro, la diversión, el descontrol, la mala leche, y todo tutto en este pedazo de canción.
En París la semana pasada, durante la final de Roland Garros, se ve que hacía mucho calor. Nuestro heredero al trono, acompañado y -suponemos- asesorado por Jaime de Marichalar, apareció ataviado con este discreto conjunto primaveral.
Por cierto, Lokomía buscaba un nuevo integrante para su retorno este verano, pero ya han anulado el casting. El puesto está adjudicado...
Había leido en algun blog que esta serie merecía la pena, pero no abergaba muchas esperanzas de que me gustase. En parte por hastío y decepciones con la más reciente ficción televisiva (de la que sólo rescato House y algunos momentos de Mujeres Desesperadas), en parte por prejuicios con respecto a las series con tufillo fantasioso-adolescente, no sentía excesiva curiosidad por Héroes. Pero parece que se hace la luz tras el eclipse...
Esta noche, por casualidad, he encendido la tele en un anticipo de esas primeras noches de relax veraniego que pronto serán la norma. No sé si sería por la receptividad que siento cuando me noto menos estresado que de costumbre o quizá por haber coincidido justo con el comienzo de los títulos de crédito que me sentí obligado a quedarme frente al televisor. Esta vez sin afrontar tareas secundarias simultáneas como fregar o cenar o hablar por teléfono o fumar o zapear 234 veces. La ocasión lo merecía, puesto que por alguna razón era el primer capítulo, y yo nunca veo una serie desde el primer capítulo, siempre me entero tarde de qué es el último grito en series. Fatal.
Desde el principio se aprecia que la serie está bien filmada, con escenas de una planificación trabajada, diálogos que crean morbo e interés y situaciones extrañamente verosímiles. Es cierto que recuerda a X Men o a los 4400, pero con un toque muy de 2006/2007, guiños a la globalización, un poco de mala idea y bastante intriga. Como en esas otras ficciones, aquí los personajes se enfrentan a sí mismos -en una lucha de identidad plagada de confusión y quizá de fe- y a un misterioso enemigo -que por ahora resulta bastante acongojante- pero siempre dentro de una marcada cotidianeidad.
Al ser una serie coral, el interés no decae en ningún momento, y los subidones de adrenalina son continuos. Entre los personajes, encontramos a la animadora irrompible, al japo friki que se teletransporta, a la madre coraje desdoblada, al pintor vidente o al detective telepático. Y lo mejor de todo es que parecen destinados a encontrarse...menudo cóctel.
Esto promete mucho, esperemos que no decaiga. En vuestra tele autonómica más cercana.
La semifinal de Roland Garros entre Maria Sharapova y la recién llegada Ana Ivanovic no tuvo color. Ana Ivanovic (nacida en Serbia, como la gran Mónica Seles) arrasó, y a sus 19 años se convierte en la nueva promesa del tenis femenino internacional, que necesitaba a una jugadora sólida y al mismo tiempo guapa como ella.
Me han impresionado su juego, su sonrisa, y esa cara de portada del Teen Vogue en lo que promete ser la Lolita del 2007, al menos deportivamente hablando. Esta chica va a dar mucho que hablar.
Reivindico desde aquí las canciones de este oscuro grupo (de actitud berlinesa y pose neoyorquina) cuyo nombre se refiere a unas galletas típicamente americanas bastante empalagosas. No como ellos, que son pura caña. La verdad es que apenas hay nada en la web de Pop Tarts, o al menos yo no lo he encontrado, aunque sí mucho de las galletas de las que toman su nombre. Ironías de la boyante industria alimentaria y miserias de la menguante industria discográfica.
Supongo que se los puede definir como una mezcla pseudo punk - electrorock bien calculada. Álbumes de una u otra forma relacionados con los Pop Tarts son la banda sonora de la mencionada Party Monster, Age of the Thing o Woman is the Fuehrer of the World. Excitantes. La canción vinculada está mezclada por Felix Da Housecat. Habla de todo lo que le pediría al genio de la lámpara si me lo encontrase un día. Money, success, fame and glamour. Ya estoy harto de tanta cancioncilla de amor... Apestan!
Si ya me pareció discutible la elección de Tobey Maguire para encarnar a un superhéroe, extraña la de Kirsten Dunst como su novia e inexplicable la de James Franco como antagonista ocasional, después de haber visto Spiderman 3, todavía entiendo menos.
El carisma de Tobey brilla por su ausencia de nuevo, resulta bobalicón, soso y gris. Kirsten no lo hace mal, pero su belleza me parece demasiado alternativa para una producción de este tipo y la química con Tobey es nula.
Aparte de eso, James Franco, que compondría un Spiderman bastante más intenso y creíble, desaparece al final de la película. Dicen que las comparaciones son odiosas, pero puestos a comparar... A ver si James resucita y se reencarna en Spiderman o en lo que sea y aparece una chica nueva, por favor.
Dueños de una marcada libertad creativa que les ha hecho coquetear con el rock, el pop, el electro y salir tan airosos que han creado un sonido propio. Referentes de popes del mundo de la moda como Karl Lagerfeld, que después de declararse adicto a Attaque Surprise! los paseó por sus pasarelas machaconamente. Iconos de la nueva-nueva ola europea. Elegantes. Post-pop. Absolutos.
Son Vive la Fête.
Después de un disco electro-clash insuperable como Nuit Blanche en 2004, donde nos contaban historias de parejas destruidas (Noir Désir), reflexiones sobre el maravilloso y superficial mundo de la noche (Nuit Blanche), recomendaciones estéticas varias(Schwarkopff) o experimentos con su punto sado (Mon Dieu), depuraron su sonido en Grand Prix (2005), heredero del disco anterior aunque algo más suave. Con esa postura lingüística tan curiosa como es cantar en francés - y componer letras coherentes - siendo flamenco-parlantes ya nos indican que les sobra personalidad propia y atrevimiento. Prometen un álbum optimista, que transmita glamour, amor y humor.
Su concierto en Madrid (Festival Pura Vida) de hace medio año me pareció francamente bueno, vibrante, atacado y divertido, sobre todo divertido. Como si del caos controlado surgiera un extraño orden. Ahora acaban de anunciar su nuevo proyecto, un disco llamado Jour de Chance, con 13 canciones que prometen ciertos cambios sin modificar en esencia el esquema de fondo. Electro sí, pero más rock, un sonido más directo para el público de sus conciertos. A mí yo creo que me encantarían incluso haciendo copla, a decir verdad.
Entre los datos que he rastreado, os puedo decir que el diseñador de su nueva portada, classy donde las haya, es el joven franco-británico Charles Anastase, que ha firmado las recientes campañas de Calvin Klein o de APC. En cuanto a los colaboradores musicales, han contado con Blackstrobe y Scratch Massive.
Más información en http://www.vivelafete.net(Lista de canciones, clips de 30 segundos de cada canción... La cosa promete).
Dejo aquí un directo de la gira del año pasado. La canción es Maquillage, de Nuit Blanche. Hay bastante distorsión por la poca calidad de la grabación, pero sirve para hacerse una idea del torbellino que son Els Pynóo y Danny Mommens "on stage".
David Fincher me impactó con El Club de la Lucha (Fight Club) hace ya ocho años. Basada en un libro de Chuck Palahnuik, autor que poco a poco parece estar convirtiéndose en maldito o al menos volviendo a ser minoritario, planteaba una serie de situaciones auténticamente rompedoras con casi todo lo que yo había visto en el cine hasta entonces. Apoyada en un sólido e interesantísimo guión, las imágenes no hacían sino realzar lo extraordinario de la ficción.
Asistíamos a un desfile hipnotizante de superposiciones, cambios bruscos de perspectiva, infografía, manipulación de la velocidad de reproducción, extrañas tonalidades, hasta obtener la creación de atmósferas crepusculares al tiempo que estilizadas y únicas. Los personajes, en una suerte de baile fúnebre, regurgitaban hastío vital, manifestaban estar enfermos de consumismo, se alejaban de la cordura más o menos voluntariamente, y estaban dibujados con una precisión abrumadora. Sus voces interpelaban en algunos momentos al espectador, otras reflexionaban en alto, etc.
El mensaje de la película me pareció atrevido, novedoso, desasosegante, coherente y sobre todo polémico - pero no gratuitamente polémico. En cierto modo defendía el uso de la violencia como válvula de escape, y articulaba esa defensa de una forma muy subversiva. Sólo con el paso de los minutos la violecia pasaba de ser liberadora a resultar alienante. Así, alejada de la corrección política, la película era como un puñetazo en la boca que trataba de crear una reacción determinada en el espectador.
Seguí a Fincher con interés desde entonces, revisando una más que buena Se7en y esperando fuegos de artificio en La Habitación del Pánico (con Jodie Foster) y en la recién estrenada Zodiac. La magia no se ha repetido en la misma medida.
Reconociendo su buen hacer, su oficio, su seriedad, debo opinar que Fincher ahora sólo se dedica a hacer películas de género, moviéndose cómodamente entre el thriller y el suspense. Efectivamente, Zodiac consigue sus objetivos, pues relata verosímilmente las fechorías de un asesino en serie americano durante los últimos 60 y primeros 70. De nuevo la ambientación resulta magistral, así como la dirección de actores, destacando Mark Ruffalo o Chloé Sevigny, e incluso podemos afirmar que apreciamos momentos de genialidad en el enfoque de las actividades de este asesino en serie, con formas serenas pero aterradoras de plantear los asesinatos.
Desafortunadamente, no es suficiente. La peli se convierte poco a poco en la descripción exhaustiva de la investigación que se siguió para dar con el asesino y la plasmación de cómo dicha tarea obsesionó a un personaje concreto. El retrato de esa obsesión se hace, valga la redundancia, obsesivamente, y quizá es ahí donde radique, si lo hay, el pero que se le puede poner a Zodiac.
Resulta difícil que alguien genere hito tras hito en su filmografía, pero aun así, nos conformamos con que haga buenas películas como ésta, aunque nuestras expectativas fueran mayores.
Del maravilloso disco de Blue Angel (1980) del cual no sé con qué canción quedarme, posteo la única que tiene un vídeo en youtube. La más desgarradora quizá, pero no necesariamente la mejor. Blue Angel fue el primer proyecto de una (hasta entonces) siempre fracasada Cyndi Lauper, el epítome de la neoyorkina ochentera americana: big hair, outrageous clothes, flamboyant presence. El éxito le llegó merecidamente con su inimitable y apropiadamente titulado She's so Unusual (1983), pero antes había formado parte de este grupo, Blue Angel, perpetrando una especie de revival naif e inspirado del más clásico be-bop sesentero.
Su directo era apoteósico según las crónicas del momento; su disco una joya que durante 20 años (sí, 20) perseguí en ferias de discos de segunda mano y tiendas de mala muerte; hasta que hace un año y pico hip-o-select decidió lanzar una edición limitadísima en CD, en venta online.
El disco incluye temas que se mueven entre el rock'n'roll, el ska, la balada desgarrada, el post-punk y el neo-pop guitarrero. Las letras hablan de amores imposibles, orgullo herido y supervivencia emocional.
Cyndi aquí supera todo lo que hizo posteriormente en su carrera en solitario, pues está en plenitud absoluta de voz y hambrienta de notoriedad. Lo cierto es que no se merecían pasar sin pena ni gloria, pero a veces el timing lo es todo. Hoy día sigue siendo mi disco favorito. Irrepetible.
Todas las canciones son buenísimas, pero mis favoritas quizá sean Everybody's got an Angel (los loops de voz increíbles), Fade, I had a love, I'm gonna be strong y Lorraine.
Fantástico libro el que he terminado hace poco: Windows on the World. El autor, Frédéric Beigbeder, conocido comentarista pseudointelectual (o intelectual pop) de Canal Plus en Francia, ex-publicista y vividor, reflexiona de manera a veces tierna, a veces despiadada, sobre la sociedad más actual, sus carencias, contradicciones, y vértigos dentro de un contexto muy concreto: el 11-S.
Lamento haberme desconectado del mundo cultural francófono, pues obras como ésta reflejan que el sensacionalismo no tiene por qué ser siempre televisivamente nauseabundo. La narración, directa y lúcida, traza dos historias temáticamente paralelas: una, la de un personaje de ficción en lo alto de una de las torres gemelas el 11-S, y otra, la del autor en lo alto de la Torre Montparnasse de París unos meses después.
Lo más llamativo de este libro es que por primera vez asistimos a una narración realista -aunque en parte ficcional- de lo que les ocurrió dentro de las torres a todos aquellos que no sobrevivieron al ataque. Desde Norteamérica nadie ha escrito un libro o hecho una película sobre cómo pudieron ser los últimos minutos de aquella gente, y el autor, en un arranque de valentía, desgrana toda la desesperación e incredulidad de aquellas personas, su lucha por la supervivencia, sus mecanismos de defensa y la interacción que se da entre ellos. Las fuentes del escritor son diversos artículos de prensa y testimonios de supervivientes, que se mezclan y entrecruzan para crear una ficción por momentos poco fidedigna a los hechos pero probablemente muy ajustada a las emociones.
Como en su novela anterior 13,99 euros (luego rebautizada 9,99 euros) la voz autorial es potente y tiñe completamente la de los personajes. Transmite por un lado ironía ante lo ocurrido, detallismo en la descripción de la cultura de masas y su evolución desde los años 70, momentos de violencia o sexo extremos , desesperación ante la inminencia de la muerte y detalles de poesía momentánea. Se articula la narración en capítulos cortos minutados desde el ataque del primer avión hasta la caída de la última torre.
Un producto, en definitiva, híbrido que se mueve entre la novela violenta (en homenaje a Easton Ellis), la reflexión nihilista (Houllebecq), el comentario cultural, el morbo desatado y la catarsis. Me parece tan recomendable como 13,99 euros, aunque si hay que sacarle defectos, diría que quizá la segunda parte del libro sea ligeramente inferior a la primera por lo repetitivo de la fórmula. Además, la voz narrativa difiere poco de la utilizada en la novela anterior, transmitiendo al final cierto cansancio al lector.
Estoy deseando hacerme con El amor dura tres años o El romántico egoísta, su última propuesta. Os dejo un vínculo con una entrevista a super-Frédéric. Está en francés, espero que lo habléis.
Spain is different, but not so much as it used to. We're losing some of our distinguishing features with time, but not all of them: the sun still shines up above in the sky, we like partying, and yes, we still like late lunches and later dinners, which I really love if you ask me.
However, there are other clichés that are in danger of extinction in my lovely country as they probably are in other places. Don't panic, the American dream is defunct too: is anyone moving to California nowadays to become a successful self-made man? Look at Henry Ford's legacy: unemployment, polluted places, lack of any artistic merit... Or we could even refer to Grace Kelly, who turned her back on Hollywood to embrace an empty crown. She probably had a dream but woke up to live a nightmare.
In Spain, one of the typical myths of low popular culture back in the forties and fifties was having a daughter who became a successful singer (a singer of "copla" and "flamenco") and who, after making lots of money and buying a big house for her parents -Spaniards are obsessed with owning a house- should move on and fall in love with a bull fighter. Myths don't necessarily have to be reasonable, do they? Well, some artists, believe it or not, have lived up to that dream making it come true, and for that reason they were even more admired by some people (others couldn't care less).
So now, in 2007, most people just openly laugh at this, which I find logical given the sign of the times, and wanting to desperately turn themselves away from what this country was for such a long time, they feel the need to despise it noisily, so that everyone sees how European, modern and at the same time Spaniards they can be. Many of them are young journalists, underpaid, hypercritical and uncultivated, like me.
These days, the last of this long list of singers (called "folclóricas" sarcastically in the first place, though I'm not so sure if the sarcasm still exists here) has been the focus and main topic of the most controversial TV program broadcast on Spanish TV: "Aquí hay Tomate" (literally "There's some tomato here"; but meaning something like "There's a rumour here"). Her name is Isabel Pantoja, and she is just a living myth, because she was a "folclórica" from a very young age, then she married a bull-fighter, later on his husband was killed by a bull while bullfighting -all Spain could see it on TV- and then she became the "Widow of Spain". After some years, she was accused by the media of taking advantage of them (and also of her personal drama) to sell more records, and she has been the subject of a very controversial following ever since. So she achieved the "Spanish" dream, but it wasn't so good after all.
Her story is much too long, and since 2003 this woman has been featured every single day in that program, and reluctantly. In fact, she doesn't say a word to journalists or anything. So, today, as I was watching how she was followed by reporters, fans, policemen and managers, I thought that this can only happen here. I hope things like this and people like these will always be a symbol of my country because it is soooooo surreal... It's no wonder Dalí was born here.
She has lately been accused of tax evasion and now the TV program is following her all the time, while some people defend her, and others despise her. Lots of people in Spain are just so tired of low salaries, bad news, climate change, high mortgages and god-knows-what that they massively switch on to this program and don't watch the news.
Anyway, who are we going to talk about so much when Isabel Pantoja retires??? We need the folclóricas as much as we need to have fun!!! I find them much more colourful and tasty than Paris Hilton's look-alikes.
And look, she was so important that lots of transvestites imitated her, and after that, another TV program hired a host that dressed up as one of those fake Pantojas, not Isabel Pantoja herself. Hello! It's realyy funny, I hope you understand Spanish.
A year ago, while I was recovering from some terrible backache and had lots of free time to waste on the net, I remembered old soft drinks that used to be fashionable, or at least available, in the seventies. In Spain, one of them was Mirinda, which I hated, no offence to its followers.
And then, there was TaB. Tab was the closest thing to glamour you could find if you talked about a beverage, partly because it was heavily advertised using slim top models from the time wearing smart Pucci dresses. Women were still a bit dependent on men, and that wasn't politically incorrect, so the ads were really over the top, if you ask me, but lively, catchy, "yeyé" we'd say in Spanish.
As a very self-conscious child that I was at the time, I was worried about not putting on weight. You're free to think I was absolutely insane, but let's just think of it as a funny feature of mine: guessing what people's obsessions would be one decade later. I was some kind of a trend setter, in a way. My parents didn't want me to drink any Coke or Pepsi, which I loved, because I wouldn't sleep afterwards. So I asked for a boring Fanta but stole my mother's Tab time after time. I became an addict.
Now that I'm an adult, or at least older, TaB is not available anymore. And, believe me, it's not ironic, it's more serious than that. For people like us, consumer society-crazed fans, the death of a product is like the death of a pet, or the loss of part of your youth!!! So, Coca Cola Company, please, please, please, BRING TaB BACK IN SPAIN!!!
In the USA, some people have opened some kind of website related to this, so in case you're interested, I'll leave the link here. www.ilovetab.com. Kudos for them.
One day I'll tell you more about all this TaBmania, but for now, I'll just post some old TaB commercial from the web. Classic. They don't make them like this anymore, do they?
Me quita el sueño. De nuevo, ha vuelto a hacerlo, seduciéndome con su mezcla irrepetible de bases rítmicas algo desacompasadas y su voz aniñada pero arrebatada. De nuevo, inusual. Otra vez, viva. Naturaleza en movimiento.
Maravillosa rendición de Innocence, de Volta, más seria que Earth Intruders.
Es increíble la gran variedad que existe en las pequeñas cosas. Me fascina especialmente la gran cantidad de matices que a veces parecen rodear a un hecho casi gris de cotidiano. El café. Esas cartas donde se incluyen treinta cafés de origen distinto, con sugerentes nombres y exóticos o cercanos orígenes contribuyen a maquillar la pastosa realidad de las mañanas laborables.
Desde el café mezclado torrefacto hasta el arábica, robusta, libérica, el café semidescafeinado, el Capuccino, y otros como el café bombón, el Irlandés, solo, expreso, cortado, americano, vienés, con hielo, clarito, manchado, batido, con horchata...todos acechan la linealidad de los lunes. En la variedad está el gusto, no cabe duda. Si existe la poesía realista, estas cartas de café son parte de ella.
Además, nos sirve como disculpa para enamorarnos, o reconciliarnos (nos tomamos un café?) y su olor y color sugieren exotismo, historia, calidez, intensidad y excitación. Mmmhhh... YA LO DECÍA SERGE GAINBOURGH, enamorado de alguien con color café.En este link lo podéis apreciar. La mejor canción de este cantautor (el nombre se le queda pequeño) que me retrotrae a la grandeur de una Francia más cosmopolita y menos atemorizada que la actual. VIVE LE CAFÉ!
El single se llama Earth Intruders y el CD completo Volta, muy apropiado para referirse a su regreso a lo que parece la Björk más techno, más liviana, más cañera. Sorprende tanto color en la portada. Han colaborado en el album Timbaland y Missy Elliot, según parece, en lo que supondría un nuevo salto hacia delante de la islandesa. ¡No puedo esperar para hacerme con él! ¿Será tan bueno como Homogenic?
Os dejo aquí el link para la canción que se puede escuchar en youtube. No sé qué ocurre que no me deja postear el vídeo, y como "trapalleiro" está de vacaciones, no se puede arreglar. Una trapallada. Falta un mes para que se edita el disco, pero el single nos hará más dulce la espera. Björk forever.
A todo esto, y en espera del vídeoclip, me parece destacable que haya titulado el single "Earth intruders, space invaders" y se haya vestido de esa guisa. Supongo que está admitiendo que después de todo, tiene algo de extraterrestre, ¿no? Además, después de tanto viaje interior (Vespertine, Medulla, Drawing Restraint) ya era hora de que hiciera un viaje espacial, aunque más bien parece venir de alguna tribu colorista de los confines del pasado. En cualquier caso, es única.
Me ha parecido curioso el origen de la película 300, retorcido a más no poder. En primer lugar, se basa en un acontecimiento histórico de dimensiones legendarias, la batalla de las Termópilas, ya de por sí exagerado. Posteriormente, un cineasta llamado Rudolph Maté plasmó su visión de este acontecimiento histórico en El León de Esparta, que fue la fuente principal de la que bebió Frank Miller para desarrollar su cómic Los 300. A partir de ese cómic se ha confeccionado esta película.
La trama nos sitúa en la antigua Grecia, en un momento en que las ciudades estado deben organizarse para responder ante el empuje incontenible del Imperio Persa. La descoordinación entre las ciudades provoca que el rey de Esparta, Leónidas, se autoerija en salvador de la idea de democracia griega y dirija a sus 300 hombres más poderosos a detener a los persas, que se contaban por miles.
Desde el primer momento observamos cómo se mezclan la realidad y la fantasía en esta historia, con un despliegue visual rico aunque estrafalario, para trazar una visión eminentemente violenta, desnaturalizada y extrañamente actual de la batalla. Partiendo de la infancia de Leónidas, común a la de cualquier niño de Esparta, se nos desvelan datos sobrecogedores sobre la forma de gobierno de aquella polis. Enseguida entendemos que Esparta funciona como la centinela de Grecia y se enorgullece por ello. Su rey, Leónidas, no sigue las reglas del juego y responde a cualquier provocación con la independencia de un hombre libre y el fanatismo de un iluminado, equilibrio difícil de mantener.
La guerra en sí no tarda en desencadenarse, no sin antes mostrarnos a Leónidas como a un héroe (capaz de amar, de ganar, de derrotar a las supersticiones) que defiende su libertad y la de su pueblo. La batalla, exageradamente intensa, sangrienta, casi mítica, quizá se prolongue algo más de lo debido. De todos modos, esta película consigue relatar un hecho histórico importante sin aburrir al personal, lo cual tiene su puntillo didáctico.
Aún así, hay detalles en el desarrollo de la ficción que me parecen menos defendibles. Por un lado, el maniqueísmo campa a sus anchas durante todo el metraje, y en ningún momento se profundiza en los ideales de los persas, que no son sino enemigos con careta o demasiada barba, por supuesto mucho menos musculosos y atractivos que los espartanos. ¿Tendrá que venir Clint Eastwood a hacer su versión de la batalla desde el otro lado?
En este sentido, la representación de Xerxes, el rey persa, roza la ridiculización, pues es un gigante calvo enjoyado hasta las cejas, con piercings, las uñas largas pintadas y voz de drag-queen. Para mas inri, solicita que Leónidas le muestre sumisión y se arrodille… Por descontado, Leónidas no se someterá a sus órdenes, y se impondrá con sus heterodecentes ideales a los desviados persas.
Al mismo tiempo, las escenas de sexo que se contemplan en la película sólo otorgan papeles de sumisas a las mujeres de los espartanos, y si luego nos paramos a pensar en por qué van 300 tíos musculados tan felices a la batalla final, no deja de resultar un poco sospechoso. ¿Son masoquistas disfrazados de héroes? ¿Son tan heterodecentes como parecen?
Lo mejor de todo es que esta lectura no pasa desapercibida para casi nadie. Tampoco se nos olvida la frase “la sangre es el precio de la democracia”. Muy, muy actual.
V de Vendetta es muy superior a esta película e infinitamente más sutil.